La dorsalgia es el dolor que se localiza en la parte media de la espalda, en la zona de las vértebras dorsales (torácicas), entre la base del cuello y la zona lumbar. Es menos frecuente que el dolor lumbar o cervical, pero puede resultar igualmente incapacitante.
Causas más frecuentes
La postura es la gran protagonista: pasar muchas horas sentado, especialmente frente a una computadora, con la espalda encorvada, es la causa más común en personas jóvenes y adultas. Otras causas incluyen contracturas musculares, artrosis de las articulaciones costovertebrales, osteoporosis con microfracturas, escoliosis o cifosis, y en menor medida, hernias discales dorsales (poco frecuentes en esta zona por su rigidez natural).
Síntomas
Dolor sordo o punzante entre los omoplatos o a lo largo de la columna dorsal, que puede aumentar con la respiración profunda, la tos o ciertos movimientos del tronco. En casos de compromiso nervioso puede aparecer dolor en «cinturón» hacia el pecho o el abdomen.
Causas de dorsalgia según la edad
| Grupo etario | Causas más frecuentes |
|---|---|
| Jóvenes y adultos | Malas posturas, sedentarismo, estrés, contracturas |
| Adultos mayores | Osteoporosis, fracturas vertebrales, artrosis |
| Adolescentes | Escoliosis, enfermedad de Scheuermann |
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico se basa en el examen físico y, si es necesario, estudios de imagen como radiografías o resonancia magnética. El tratamiento inicial es conservador: corrección postural, fisioterapia, fortalecimiento de la musculatura del core y la espalda, y analgésicos si el médico lo indica. La cirugía es excepcional y se reserva para casos puntuales con compresión nerviosa significativa.
Preguntas frecuentes
¿La dorsalgia es grave?
En la gran mayoría de los casos es un problema postural o muscular sin gravedad, pero conviene descartar causas óseas en adultos mayores.
¿Puede afectar la respiración?
El dolor puede intensificarse al respirar profundo por la relación de la zona dorsal con las costillas, pero no suele afectar la función pulmonar en sí misma.
¿Qué ejercicios ayudan?
Los ejercicios de movilidad torácica, estiramiento de pectorales y fortalecimiento de la musculatura de la espalda alta suelen ser muy efectivos, siempre guiados por un profesional.
