El síndrome facetario lumbar es una causa frecuente de dolor lumbar crónico, originado en las articulaciones facetarias: pequeñas articulaciones ubicadas en la parte posterior de cada vertebra que permiten y limitan el movimiento de la columna.
¿Qué lo produce?
Con el paso de los años, estas articulaciones pueden desarrollar artrosis (desgaste del cartílago), generando inflamación e irritación local. También puede aparecer por sobrecarga mecánica, movimientos repetitivos de hiperextensión lumbar (como en algunos deportes) o como consecuencia de otras patologías degenerativas de la columna.
Síntomas característicos
Dolor lumbar que suele empeorar al extender la espalda hacia atrás (como al pararse desde una posición agachada) o al permanecer mucho tiempo de pie, y que mejora al flexionar el tronco hacia adelante o al sentarse. Puede irradiarse hacia los glúteos y la parte posterior del muslo, pero rara vez baja más allá de la rodilla, lo que lo diferencia de una ciática por hernia de disco.
Diagnóstico
El examen físico orientado y la resonancia magnética ayudan a identificar el compromiso facetario. En algunos casos, se utiliza un bloqueo facetario diagnóstico: si el dolor mejora significativamente tras infiltrar la articulación con anestésico, se confirma el origen del dolor.
Opciones de tratamiento
| Nivel | Tratamiento |
|---|---|
| Primera línea | Fisioterapia, ejercicios de estabilidad lumbo-pélvica, antiinflamatorios |
| Segunda línea | Bloqueo facetario con corticoides |
| Casos persistentes | Neurolisis facetaria por radiofrecuencia |
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo que una hernia de disco?
No. El síndrome facetario se origina en las articulaciones posteriores de la vertebra, mientras que la hernia de disco compromete el disco intervertebral y puede afectar directamente a un nervio.
¿La radiofrecuencia es dolorosa?
Es un procedimiento mínimamente invasivo, ambulatorio, realizado con anestesia local y sedación leve.
¿Cuánto dura el alivio con radiofrecuencia?
Los resultados suelen durar entre 6 meses y 2 años, dependiendo de cada paciente.
