Qué son, para qué sirven y cómo se realizan

Los bloqueos espinales son procedimientos médicos utilizados para tratar el dolor de la columna y, al mismo tiempo, ayudarnos a identificar con precisión su origen.

Son una de las intervenciones más frecuentes en el manejo del dolor lumbar y cervical, y forman parte de un tratamiento integral junto con rehabilitación, medicación y educación del paciente. 


¿Qué es un bloqueo?

Un bloqueo consiste en la aplicación de medicación (generalmente anestésico local y, en algunos casos, antiinflamatorios) en una zona específica de la columna donde se sospecha que se origina el dolor.

El objetivo es:

  • Reducir la inflamación
  • Disminuir el dolor
  • Mejorar la movilidad
  • Identificar el origen exacto del dolor

¿Cómo se realiza el procedimiento?

El procedimiento es:

  • Ambulatorio (el paciente se va a su casa el mismo día)
  • Con anestesia local
  • Guiado por imágenes (rayos X o ecografía) para mayor precisión y seguridad
  • De corta duración (generalmente entre 10 y 20 minutos)

El objetivo es que el paciente no sufra dolor durante el procedimiento y pueda retomar sus actividades habituales en poco tiempo.


¿Qué función tienen los bloqueos?

Los bloqueos tienen tres funciones principales:

1) Función diagnóstica

Nos permiten identificar con precisión qué estructura está causando el dolor.

Por ejemplo:

  • Una articulación facetaria
  • Un nervio comprimido
  • La articulación sacroilíaca
  • Un disco intervertebral

Esto es fundamental para decidir el tratamiento más adecuado.


2) Función terapéutica

Ayudan a aliviar el dolor y la inflamación.

En muchos pacientes permiten:

  • Disminuir el dolor
  • Mejorar la movilidad
  • Facilitar la rehabilitación
  • Evitar o retrasar una cirugía

3) Función pronóstica

Nos permiten evaluar cómo puede evolucionar el paciente.

Por ejemplo:

Si el dolor mejora con el bloqueo, sabemos que:

  • Estamos tratando la causa correcta
  • Otros tratamientos pueden ser efectivos
  • El pronóstico suele ser favorable

Tipos más frecuentes de bloqueos

Los más utilizados son:

  • Bloqueo facetario
  • Bloqueo epidural o peridural
  • Bloqueo foraminal
  • Bloqueo caudal
  • Bloqueo de articulación sacroilíaca

Cada uno se indica según el tipo de dolor y el diagnóstico.


¿Son procedimientos seguros?

Sí.

Son procedimientos seguros y controlados, realizados con guía por imágenes para aumentar la precisión y reducir riesgos.

Las complicaciones son poco frecuentes, pero es importante que el paciente las conozca.


Posibles complicaciones

(poco frecuentes)

Pueden incluir:

  • Dolor leve en la zona de la aplicación
  • Sensación de adormecimiento temporal
  • Mareos transitorios
  • Reacción inflamatoria local
  • Infección (muy poco frecuente)
  • Sangrado (raro)

Las complicaciones graves son excepcionales cuando el procedimiento se realiza con técnica adecuada y en un entorno controlado. 


Seguimiento después del bloqueo

Luego del procedimiento:

  • El paciente regresa a su casa el mismo día
  • Se indican cuidados simples
  • Se puede retomar la actividad habitual en poco tiempo

Se realiza un:

Control en consultorio a los 15 días

En esa consulta evaluamos:

  • La respuesta al tratamiento
  • La evolución del dolor
  • Los próximos pasos del tratamiento

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